Qué operamos HÍGADO Y PÁNCREAS Metástasis hepáticas

Metástasis hepáticas

¿Qué son las metástasis hepáticas?

Una de las funciones del hígado es filtrar la sangre que procede de los órganos del tracto digestivo para eliminar toxinas y bacterias. Las células cancerígenas  procedentes de tumores originados en los órganos  abdominales pueden desprenderse y pasar a sangre venosa. Alguna de estas células al ser filtradas por el hígado pueden estacionarse en su interior dando lugar a una o varias metástasis hepáticas.  El tumor primario que más frecuentemente produce metástasis hepáticas es el colorrectal. Otros tumores no digestivos también pueden presentar metástasis hepáticas.

¿Cuáles son los síntomas?

Dependiendo del número de lesiones, tamaño y localización, el paciente puede no presentar ningún síntoma o bien cansancio mayor del habitual, pérdida de peso, falta de apetito, distensión abdominal o ictericia.

¿Cómo se diagnostica?

Las metástasis hepáticas se diagnostican mediante pruebas de imagen, como la ecografía, resonancia magnética (RMN), tomografía computarizada (TAC) y tomografía por emisión de positrones (PET-TAC).

Estas pruebas nos van a permitir identificar esas lesiones, valorar si son subsidiarias de tratamiento médico o quirúrgico y a planificar la intervención quirúrgica.

A todos los pacientes en los que se sospecha o se ha confirmado la existencia de un tumor se les realiza un estudio de extensión de forma previa al tratamiento o bien durante el seguimiento para detectar si existen metástasis en otras localizaciones.

¿Cómo se tratan las metástasis hepáticas?

El tumor que con mayor frecuencia metastatiza en hígado es el cáncer colorrectal.

Aproximadamente el 25% de los pacientes con cáncer de colon presentan metástasis hepáticas en el momento del diagnóstico y casi el 50% desarrollarán metástasis a lo largo del seguimiento.

El tratamiento de elección de las metástasis hepáticas es la resección quirúrgica. En ocasiones, debido al número de lesiones o por el gran tamaño de las mismas, la resección no es posible ya que el hígado residual debe tener un volumen suficiente para que pueda cumplir sus funciones. En estos casos se puede administrar un tratamiento quimioterápico previo a la cirugía para destruir células tumorales y lograr reducir el volumen de las lesiones. Asimismo, existen otras estrategias de tratamiento quirúrgico que permiten aumentar el volumen del hígado residual.

En casos de metástasis irresecables que sean de pequeño tamaño (menor de 3 cm) y estén alejadas de los vasos de hígado pueden tratarse mediante radiofrecuencia o microondas. Ambos procedimientos son realizados por el radiólogo intervencionista con anestesia local. El radiólogo localiza las lesiones hepáticas con ecografía y a través de la piel introduce una sonda hasta el centro de la lesión induciendo su necrosis.

 

¿Cómo se operan las metástasis hepáticas?

La cirugía hepática es compleja y requiere ser realizada por cirujanos con experiencia en este campo, así como disponer de una unidad de cuidados intensivos para el postoperatorio.

En Quironsalud Zaragoza el equipo de cirugía cuenta con cirujanos con una amplia experiencia en cirugía Hepatobiliopancreática y trasplante hepático para poder ofrecer la mejor estrategia terapéutica.

La intervención quirúrgica consiste en la extirpación de todas las lesiones metastásicas dejando márgenes libres de tumor.

Según la localización y el número de metástasis hepáticas, la resección puede realizarse de las lesiones de forma aislada o bien requerir la extirpación de varios segmentos del hígado.

Es fundamental que quede una porción de hígado sano suficiente para poder cumplir con sus funciones y que en esa región del hígado la sangre pueda entrar y salir adecuadamente.

Eso conlleva que, en ocasiones, previo a la intervención quirúrgica, se opte por una embolización portal, que consiste en derivar el flujo sanguíneo hacia el hemihígado sano para conseguir un mayor crecimiento de éste y así poder extirpar en un segundo tiempo la porción del hígado que contiene  las metástasis hepáticas.

 

¿Qué seguimiento realizamos?

El objetivo del seguimiento es detectar la aparición de nuevas lesiones lo antes posible para que sean potencialmente resecables. De forma estrecha será monitorizado por oncología y por su cirujano mediante exploración física, solicitud de marcadores tumorales y TAC de control.