Qué operamos VESÍCULA VÍA BILIAR Litiasis vesicular (Colelitiasis)

Litiasis vesicular (Colelitiasis)

¿Qué es la Colelitiasis?

La vesícula biliar es el órgano que almacena la bilis, necesaria para la digestión de las grasas. Se sitúa debajo del hígado, recibiendo la bilis que el hígado produce y se conecta con el intestino a través de un conducto llamado colédoco.

La colelitiasis es la presencia de piedras en la vesícula biliar. Entre un 10 y un 20% de la población adulta va a tener piedras en la vesícula biliar, cifra que aumenta a un 25-30 % en personas mayores de 70 años. No se conocen con exactitud las causas de la formación de estos cálculos, pero si sabemos que se relacionan con factores hormonales, el tipo de alimentación, el sobrepeso, la diabetes y el sexo femenino.

¿Qué síntomas producen las piedras en la vesícula?

Muchos pacientes no presentan síntomas y se diagnostica al realizar una ecografía de abdomen por otros motivos.

Los síntomas pueden ser muy variados, desde síntomas leves como digestiones pesadas a nauseas, vómitos y dolor abdominal intenso cuando se producen cólicos biliares, incluso situaciones de mayor gravedad como la infección-inflamación de la vesícula (colecistitis), la obstrucción de un calculo en la vía biliar (coledocolitiasis) que puede además provocar una infección (colangitis) o la obstrucción de un calculo en el páncreas produciendo su inflamación (pancreatitis).

Cuando la colelitiasis provoca síntomas está indicada la cirugía. Se debe extirpar la vesícula por completo (no se pueden extraer los cálculos ya que en muchas ocasiones son múltiples y muy pequeños). Hasta la fecha ningún fármaco o terapia natural ha conseguido eliminar las piedras en la vesícula.

¿Cómo se opera la vesícula biliar?

En la mayoría de los casos se realiza una COLECISTECTOMÍA LAPAROSCÓPICA.

Bajo anestesia general se realizan cuatro incisiones menores a 1 cm a través de las que se introduce una óptica de video que nos permite visualizar la cavidad abdominal.  Utilizamos instrumentos específicos para realizar la intervención y extraemos la vesícula a través del ombligo.

Esta técnica permite una rápida recuperación, con menor dolor postoperatorio y menor riesgo de infección de las heridas. A las 24-48 el paciente puede estar dado de alta y reincorporarse a su vida habitual en una semana, evitando grandes esfuerzos físicos durante el primer mes.

¿Qué complicaciones tiene la cirugía de vesícula biliar?

En algunas ocasiones puede ser necesario convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta por la incapacidad de visualizar correctamente las estructuras anatómicas y esto no constituye en si mismo una complicación, sino una decisión para realizar la cirugía de forma segura. Algunos factores que aumentan el riesgo de conversión a cirugía abierta incluyen la obesidad, antecedentes de cirugías abdominales previas que causan adherencias o sangrado durante la intervención.

En cuanto a las posibles complicaciones durante el postoperatorio inmediato, en un muy bajo porcentaje de casos  puede ser necesaria una reintervención, fundamentalmente debido a lesiones intraoperatorias de los conductos biliares, fístula biliar, hemorragia postoperatoria, coledocolitiasis no identificada, etc.

A largo plazo la mayoría de pacientes no padecen problemas digestivos después de una colecistectomía ya que la vesícula biliar no es imprescindible para una correcta digestión. A veces se producen diarreas o simplemente heces más blandas de lo habitual tras el procedimiento, que generalmente se resuelve con el tiempo.

Sin vesícula biliar se puede realizar una vida normal, sin restricciones dietéticas, pero se suele recomendar disminuir el aporte de grasas para facilitar la digestión.

¿Qué es un cólico biliar?

El cólico biliar se produce cuando un cálculo obstruye la salida de bilis a través del conducto cístico, provocando dolor, náuseas y vómitos.

El cólico simple es autolimitado con una duración de 2-3 horas. El cólico complicado se perpetua en el tiempo y puede complicarse con colecistitis.

Normalmente el paciente acude a urgencias y tras descartar que se trate de un cólico complicado el tratamiento suele incluir analgésico y reposo digestivo. Una vez superado el episodio es conveniente solicitar visita con el cirujano para planificar la colecistectomía, ya que es muy probable que el episodio se vuelva a repetir o que se produzcan cuadros más graves.

 

¿Qué es la colecistitis aguda?

La colecistitis aguda es la inflamación de la vesícula biliar. La causa suele ser la obstrucción del conducto cístico (por piedras o barro biliar) ocasionando inflamación de las paredes de la vesícula e infección.

Los síntomas más frecuentes son dolor en hipocondrio derecho (parte alta del abdomen), fiebre y náuseas y vómitos.

El diagnostico, basado en la historia clínica y exploración física debe incluir una analítica de sangre y pruebas de imagen. La ecografía suele ser suficiente pare el diagnostico, aunque en ocasiones es necesario realizar un TAC abdominal para confirmarlo o descartar posibles complicaciones.

El tratamiento de la colecistitis aguda dependerá del tiempo de evolución del cuadro, por ello es importante saber cuándo comenzaron los síntomas. Si no han pasado más de 3-4 días desde el inicio del dolor el tratamiento es quirúrgico. La colecistectomía laparoscópica es de elección.

Si ha pasado más tiempo el riesgo de la cirugía aumenta y es preferible tratar con antibióticos intravenosos y esperar un tiempo para realizar la intervención de forma programada.

¿Qué es la coledocolitiasis?

La coledocolitiasis es la presencia de cálculos en el conducto biliar principal.

Los síntomas más frecuentes son la ictericia (tinte amarillento de la piel) y dolor. Si la obstrucción es completa y no permite el paso de bilis al intestino observamos coluria (orina oscura) y acolia (heces blancas).

El diagnóstico se confirma mediante una analítica de sangre y pruebas de imagen. En la analítica observamos alteraciones enzimáticas y aumento de bilirrubina. En la ecografía puede verse la dilatación de la vía biliar y confirmar la presencia de piedras en la vesícula. Puede ser necesario realizar una resonancia magnética para corroborar el diagnóstico y descartar otras causas de obstrucción de la vida biliar.

El tratamiento consiste en extraer los cálculos que están produciendo la obstrucción.

La técnica de elección es la CPRE (colagiopancreatografía retrógrada endoscópica: es una gastroduodenoscopia con canalización del conducto biliar desde el duodeno) habitualmente con esfinterotomía endoscópica (apertura de la salida del conducto biliar en el duodeno) y extracción de los calculos, para posteriormente realizar la intervención quirúrgica: colecistectomía laparoscópica.

 

¿Qué es la colangitis aguda?

Cuando el paso de bilis esta obstruido (habitualmente por un cálculo), se queda estancada y puede infectarse. La colangitis es la infección del tracto biliar.

Los síntomas habituales son ictericia, dolor y fiebre. En algunos casos puede llegar a ser grave, incluso poniendo en riesgo la vida del paciente.

Hay que realizar analítica y pruebas de imagen para confirmar el diagnostico.

El paciente debe ingresar y recibir tratamiento inicialmente con antibióticos por vía intravenosa. Una vez controlada la infección es necesario tratar la causa de la obstrucción biliar. La CPRE (colagiopancreatografía retrógrada endoscópica) suele ser efectiva en la mayoría de casos y posteriormente se realizará la colecistectomía laparoscópica.